viernes, 6 de marzo de 2009

rosas, restos de alas, sombra y luz

"Los dioses no tuvieron más sustancia que la que tengo yo". Yo tengo, como ellos, la sustancia de todo lo vivido y de todo lo porvivir. No soy presente sólo, sino fuga raudal de cabo a fin. Y lo que veo, a un lado y otro, en esta fuga (rosas, restos de alas, sombra y luz) es sólo mío, recuerdo y ansia míos, presentimiento, olvido. ¿Quién sabe más que yo, quién, qué hombre o que dios, puede, ha podido, podrá decirme a mí qué es mi vida y mi muerte, qué no es?...
Hace setenta años, nuestro admirado Juan Ramón Jiménez creó, allá en La Florida, al otro lado del Atlántico, expulsado de su tierra por un sangriento golpe de estado, Espacio, uno de los poemas más maravillosos que hoy la humanidad puede disfrutar. Una lectura reposada y un cariñoso recuerdo.

lunes, 16 de febrero de 2009

Hablar "fino"

La verdad es que no tengo las ideas claras sobre este asunto, pero siento la necesidad de decir algunas cosas.
En mi pueblo, de la persona que hablaba correctamente y con su acento el castellano se decía que hablaba "fino". Alguna vez, formando parte de un grupo numeroso de chiquillos, corrí detrás del forastero para oírle decir "Madrid" con la "d" sonora y bien pronunciada, o "muchas gracias, señora" con todas las "eses" y el tratamiento que a nosotros nos maravillaba. ¿Cómo era posible hablar así, con toda naturalidad, sin afectaciones?. Porque, algún paisano que salía del pueblo durante algún tiempo, volvía hablando "fino", pero de forma no natural, con algunas "meteduras de pata" garrafales. Allí estoy en un colegio extraordinario -contaba un pariente entrañable y querido que se fue a vivir a un pueblo castellano- que tiene hasta un campo para "jaser jimnasia". No hablábamos bien, porque no nos enseñaban a hablar bien; cuando leíamos, nos obligaban a pronunciar todas las letras, incluso a distinguir el sonido de la "b" y de la "v", pero nuestra forma de expresarnos, de hablar, era distinta y no nos la corregían. No obstante, admirábamos el correcto castellano.
Cuando tuve que vivir fuera de Andalucía debí esforzarme para hablar lo más correctamente posible el castellano sin perder el acento andaluz, mi acento, mi forma de expresarme y, por lo tanto, de ser. Y viví situaciones a veces desagradables, de malentendidos, de confusiones simplemente por la forma de hablar, por la mucha o poca "grasia" y "arte" que, por lo visto, debemos tener los andaluces.
El andaluz, -dice Ortega y Gasset en su Teoría de Andalucía- a diferencia del castellano y del vasco, se complace en darse como espectáculo a los extraños, hasta el punto de que en una ciudad tan importante como Sevilla, tiene el viajero la sospecha de que los vecinos han aceptado el papel de comparsas y colaboran en la representación de un magnífico ballet anunciado en los carteles con el título "Sevilla".
Me quedé anonadado la primera vez que leí semejantes consideraciones.
No me extraña en absoluto el revuelo que de vez en cuando levantan determinadas manifestaciones sobre la forma o el estilo de hablar o de ser de algún andaluz.
Por otro lado, entre mis paisanos, no es extraño confundir hablar bien el castellano o español con hablar "fino", aunque se diga "Madriz" o "la dije" o "abogao" y, lógicamente, quien habla "fino" sabe mucho de la materia que sea, aunque diga auténticas imbecilidades y tonterias.

domingo, 25 de enero de 2009

Saltar las tapias

En algún momento pararon las obras de un cuartel que quisieron construir en lo más alto del pueblo y quedaron las tapias como magnífico lugar de juegos para los niños.
La distribución en planta del edificio a medio hacer, dibujada sobre el terreno con tabiques de dos metros de altura de los de entonces, es decir, de más de medio metro de anchura y hechos a conciencia, era nuestro circuito de carreras.
Se trataba de correr en lo alto por todo el perímetro de tapias, saltando los huecos de puertas y ventanas como si compitiéramos en una carrera de obstáculos. El salto de la puerta grande era el más arriesgado y al que sólo unos pocos se atrevían. El patio interior era uno de nuestros campos de fútbol preferidos.
Años después se reanudaron las obras, se construyó el cuartel y aquel paraje dejó de ser sitio de juegos para niños.



martes, 30 de diciembre de 2008

Deflación

Si sé que el coche que quiero comprar bajará de precio, aplazaré la compra. Si el producto que fabrico va a tener menor precio en el futuro, dejaré de invertir en esa línea de producción... Si se diera una situación en la que todos "esperásemos", o mejor, "actuásemos con la certeza de" una bajada generalizada de los precios, las consecuencias económicas y sociales serían gravísimas.
Las espectativas de bajadas generalizadas de precios, de deflación, tienen efectos desastrosos en el proceso económico; mucho peores que los de su contraria y bien conocida por nosotros, la inflación.
Roubini da por descontado el estancamiento con deflación para 2009 y pide actuaciones adecuadas para que no se extienda el proceso al 2010.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Leed a Azaña

Le decía don Ramón Carande a Santos Juliá a mediados de los años sesenta del siglo pasado. Sabio consejo.
En 1983 compré la edición de bolsillo de "Memorias políticas y de guerra", parte de sus importantísimos Diarios; y aprovechando la tranquilidad y el sosiego de las vacaciones de verano comencé su lectura reposada. Confieso que me deslumbró. Jamás había leído o escuchado a nadie hablar de política con tanta sabiduría, claridad, elegancia y profundidad.
¿Un fracasado? como han afirmado incansablemente sus críticos. ¿Que llegó a la política por casualidad, dando tumbos, sin saber qué hacer y sin objetivos? de lo que le han acusado sus denigradores.
Profesional de prestigio, investigador social, alto funcionario del Estado (equivalente a lo que hoy sería un abogado del Estado), escritor (premio nacional de literatura), crítico de la política (produjo un magnífico trabajo de política militar que ojalá hubiese podido ampliar a otros campos) y de otras ramas de la cultura, secretario y luego presidente del Ateneo de Madrid (cuando aquella casa era lo que era), gran orador, político activo durante la Restauración, impulsor de la República, ministro de la Guerra, Primer Ministro y Presidente de la República. ¿Un fracasado?¿adónde hay que llegar para no serlo?.
¿Fracasó Azaña con la guerra civil?¿Fue un fracaso de su carrera política?. Como bien dice José María Ridao, fracasó Europa entera.
Participó en la política de la Restauración, como reformista, en la medida en que creyó en las posibilidades del sistema para llegar a una democracia. Con el golpe de estado de Primo de Rivera se convenció de la imposibilidad de esa salida, y entonces y sólo entonces, apeló a la república como forma democrática de gobierno.
Fue un gran demócrata. Y merece la pena leerlo, ahora que se acaban de editar sus Obras Completas. Es recomendable conocer lo que dejó escrito en un inmejorable castellano.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Cómo nos ven

De vez en cuando es sano saber qué piensan de nosotros los demás. Nos ayuda a situarnos, para no subirnos demasiado a la parra, o bajarnos, que también ocurre.
Hace unos días, un semanario de reconocido prestigio internacional, especialmente en los ámbitos económicos y financieros, ha dedicado un informe a España del que pueden extraerse interesantes opiniones que, estemos más o menos de acuerdo con ellas, nos ayudan a reflexionar sobre nuestra situación.
Los comentarios que he oído a determinados "tertulianos" radiofónicos sobre el citado informe me han parecido superficiales y con poco fundamento.
La cita del prestigioso historiador John Elliot, gran conocedor de los siglos XVII y XVIII españoles, afirmando que el periodo 1975-2000 de nuestra reciente historia será considerado como una verdadera Edad de Oro, le sirve al autor de este trabajo para iniciar la descripción de las "sombras" que la reciente etapa de crispación política, de desencuentro de la iglesia católica, de falta de entendimiento con los nacionalistas, hacen planear sobre tan magnífica obra colectiva.
Interesantes son las apreciaciones del autor sobre nuestro actual momento económico. La fiesta ha terminado y estamos en plena resaca. El crecimiento desmesurado del sector inmobiliario -calcula en un millón el número de casas terminadas sin vender- nos obligará ahora a una difícil digestión y reconversión de nuestras actividades productivas.
Con un buen sistema financiero, algunas grandes empresas multinacionales bien implantadas en un importante número de países, determinados sectores innovadores con un prometedor desarrollo y un estado con un alto grado de descentralización, debemos plantearnos qué hacer para conseguir desenvolvernos bien en un futuro más global e incierto.
La atención a la educación, a la formación, es clave. Demasiado fracaso escolar, demasiada poca atención a la formación profesional, demasiada separación entre las universidades y el mundo real (ninguna de ellas entre las cien mejor valoradas del mundo). Novena o décima economía en el ranking mundial, pero jugar en esa división, a partir de ahora -sin enormes subvenciones de la unión europea y en mundo abierto y cada vez más competitivo- nos exige mayor capacidad de preparación y de respuesta. Asignaturas pendientes, en fin, de las que tenemos que tomar nota y no dormirnos en los laureles.

sábado, 8 de noviembre de 2008

el dinero

Poderoso caballero, decía Quevedo de él hace años; y durante el tiempo que ha transcurrido desde entonces ha aumentado considerablemente su poder.
Allá por el año 1969 aprendí del profesor Rojo las propiedades del dinero como institución social, para hacer posible la división del trabajo y el crecimiento económico, para favorecer el comercio y el intercambio; como medio de pago generalmente aceptado. Me llamó poderosamente la atención ese -para mí nuevo- enfoque o forma de considerar el dinero. Y aprendí entonces a valorar la importancia y la extraordinaria complejidad de lo monetario en la economía.

La economía llamada "real", como si de la única verdadera se tratara, forma cuerpo íntimamente con la monetaria, de manera que sólo a efectos analíticos son separables; los problemas de una y otra están correlacionados y muchas veces nos empeñamos en saber si fue antes el huevo o la gallina.

La actual recesión económica ("crecimiento negativo" dicen algunos, como subir bajando o arreglar estropeando) al parecer tiene un origen financiero, pero afecta profundamente a la economía real. El poderoso caballero ha dicho que hasta aquí llegó la broma.

Datos personales

Mi foto
Nací en Valverde del Camino (Huelva) en diciembre de 1948. A los 17 años me fuí a estudiar a Madrid, donde viví hasta los 30. Me trasladé a Huelva y luego, con un intermedio de algún tiempo en Granada, a Sevilla, donde vivo ahora. ¿Desconcertado? Por la desorientación y perplejidad que me producen situaciones que he conocido o vivido, por comprobar que casi siempre la realidad supera a la ficción."En los blogs se busca el relato en primera persona, que es en torno a lo que pivota el sistema informativo de Internet".Me gustó esta frase y la suscribo.