viernes, 8 de febrero de 2013

La Manguilla

Recuerdo que en mi pueblo, en determinadas procesiones y entierros, Rafael "El Bocabierta" (apodo con el que cariñosamente se le conocía) llevaba siempre "la manga", útil eclesiástico ya en desuso. Vino a mi memoria su imagen hace pocos días, escuchando a un nieto de Aníbal Gonzalez disertando sobre las bondades arquitectónicas y personales de su abuelo. Contó que el marqués de Villamarta, cofradiero él, compró una casa de esquina frente a la catedral de Sevilla con el exclusivo fin de poder contemplar desde su terraza el paso de las procesiones de Semana Santa; le encargó el proyecto de acondicionamiento a Aníbal Gonzalez, quien -al comprobar que si hacía la escalera de acceso a la terraza en el interior dejaba pequeño aquel espacio para tan noble cliente- decidió hacer una escalera de caracol en la esquina del exterior. Y esa es la conocida antaño en Sevilla como "La Manguilla".

sábado, 24 de noviembre de 2012

¿ Se repite la historia con Cataluña ?

Estoy leyendo en estos días un delicioso libro del historiador británico J. H. Elliott, Haciendo Historia, donde relata sus aventuras a lo largo de su dilatada experiencia en el oficio. Cuenta cómo quedó atrapado por el cuadro de Velázquez del conde-duque de Olivares a caballo la primera vez que visitó, siendo estudiante, el Museo del Prado a principios de los 50 del pasado siglo. Le pareció la más perfecta representación que había visto de la arrogancia del poder. Aquello le atrajo como un imán hasta centrar sus esfuerzos de investigación en la figura de éste político, que gobernó durante más de veinte años, como valido o primer ministro, el imperio español en el siglo XVII, cuando en Francia lo hacía, de igual forma y por la misma época, Richelieu.
La política fuertemente centralizadora, especialmente en materia fiscal, llevada a cabo por el conde-duque desencadenó dos grandes rebeliones contra el rey Felipe  IV, una en Portugal y otra en Cataluña. Mientras la primera dio lugar a la independencia de nuestros vecinos, la segunda, en cierta forma...aun sigue coleando. Els Segadors, himno de Cataluña, está inspirado precisamente en aquellos hechos. 


lunes, 19 de noviembre de 2012

dieciseis noventa y cinco más el iva

En lugar de veinte y medio. Nos creen estúpidos. A eso le llaman marketing. Lo aprendieron en una escuela de negocio. Y le hacen gastar a las empresas enormes cantidades de dinero en contratos con consultoras que "descubren" estas maravillosas técnicas de burdos engaños.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Agustín García Calvo

Me ha producido tristeza la noticia de la muerte de Agustín García Calvo, a quien, desde que supe que había sido separado de su cátedra por solidarizarse con los estudiante allá por los años 60 del siglo pasado, le he guardado admiración y simpatía. Era un hombre singular, irrepetible.
Sus artículos en la prensa que leí o las conferencias que le pude escuchar, me gustaban mucho, a pesar de -y ésta era para mí una de sus características- no entender del todo lo que decía. Uno de sus últimos artículos lo dedicó al descubrimiento del bosón de Higgs. Me encantó. Provocó réplica de algún "científico" ofendido que, sinceramente, creo que no entendió lo que el eminente gramático dijo.
"Las cosas. Lo que se llama pretenciosamente la realidad, está constituida por el lenguaje. Que, al mismo tiempo, esté separado de todas las cosas, casi se impone dado lo primero. Porque aquello que habla de y nombra las cosas, está claro que no puede ser una cosa en el mismo sentido. De forma que de ahí su separación." Decía en una de sus lecciones de un curso sobre Gramática Común.
Su singular himno a la Comunidad de Madrid es admirable: sin mitos del origen y del futuro patrio, ajustado a lo que es y con una bella métrica. 
Descanse en paz.

lunes, 1 de octubre de 2012

Maravillosos solos de oboe


Gracias a internet he podido "asistir" al concierto de apertura del Festival de Lucerna de este año 2012, celebrado el pasado día 8 de agosto. Ha sido lo más parecido a haber estado allí: milagros del mundo virtual que hoy podemos disfrutar. La primera parte del concierto -dedicado en esta ocasión a dos reflexiones musicales, una de Beethoven, la otra, de Mozart, sobre la muerte- fue la música incidental o de escena que compuso Beethoven para la tragedia Egmont de Goethe.
El conde de Egmont, enfrentado a Felipe II en defensa de la independencia de los Países Bajos, fue  derrotado por las tropas del duque de Alba, capturado y ejecutado en 1568. En el drama de Goethe, escrito en 1791, hay paralelamente una historia de amor, entre Egmont y su amada Clara. Beethoven escribe su música de escena para este drama entre 1809 y 1810, justo entre sus sinfonías 6ª y 7ª. Un bello canto a la rebelión frente al opresor, aun a costa de la vida.
Siempre es un placer escuchar a una buena orquesta dirigida por Claudio Abbado, como en este caso, la Orquesta del Festival de Lucerna. Aunque no soy entendido, me encanta la música. Disfruté escuchando el concierto. Y estoy de acuerdo con lo manifestado a propósito del mismo por el crítico musical de Le Monde: fueron destacables los diálogos de clarinete y flauta y los maravillosos solos de oboe. Estos últimos ejecutados por el valverdeño Lucas Macias Navarro. ¡Enhorabuena, Lucas!.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Mahler

Gracias a mi compañero de niñez José Manuel he descubierto a Mahler. Había escuchado muchas veces el viscontiniano cuarto movimiento de la quinta sinfonía. Me gustaba, si, pero no de manera especial en la galería de grandes músicos; y, además, lo asociaba más a la película que a la propia música. Hace unos meses, como Pablo caído del caballo, me hizo fijar la atención en Mahler un artículo de mi amigo. Cuando un melómano  padre de virtuoso escribe estas cosas de Mahler, me dije, debe ser por algo. Y busqué las sinfonías y empecé a escucharlas. Y en esas estoy, escuchando sinfonías de Mahler.
He disfrutado con su música en largos paseos por la playa. Y no me canso de volver, una y otra vez, a una de sus sinfonías, a uno de sus movimientos. Gracias, José Manuel, por haberme descubierto a un genio.

lunes, 30 de abril de 2012

Afortunadamente, hay discursos alternativos

Recortar, recortar y recortar. Es lo que oímos todos los días en los diferentes medios de comunicación. Lo que nos dicen machaconamente nuestros gobernantes. No hay más solución que empequeñecer el gasto público. No más maestros, no más médicos, no más investigadores. Parece una especie de castigo de los dioses. Es el único camino para llegar... no se sabe adonde.
Afortunadamente, hay discursos alternativos. Pero requieren ser pronunciados, comunicados y ser escuchados por la mayor cantidad de gente posible, para poder cambiar el estado de opinión hoy dominante y que puedan convertirse en políticas diferentes, capaces de sacar a este país del desánimo y del estado de desorientación generalizada en que nos encontramos.
El pasado día 26 de abril tuvo lugar el acto de presentación de la asociación economistas frente a la crisis, cuyo objetivo es difundir un discurso, distinto al predominante hoy, que nos ayude a salir de la crisis en vez de sumirnos más en ella. Bienvenida sea esta asociación de economistas que quieren aplicar sus conocimientos para conseguir un mundo mejor, para ayudar al bien común en vez de emplearlos en la defensa de intereses particulares de una minoría de poderosos.
Como dijo Jorge Fabra, uno de sus promotores, en su presentación, se hace necesario denunciar a los que usan la crisis como coartada para acabar con el modelo de sociedad que tanto esfuerzo colectivo ha costado, conocido como sociedad del bienestar, tan tardíamente implantado en España después de sufrir una larga y pesada dictadura. No pueden suprimirse de un plumazo derechos y libertades sindicales alegando una especie de necesidad irremediable para salir de la crisis. No podemos volver a la desgracia de vivir en las redes de un estado mínimo, incapaz de atender necesidades básicas en una sociedad moderna, democrática y equilibrada, relativas a la salud, la educación, las pensiones, la asistencia social, la investigación.
Hay otros caminos para salir de la crisis sin destruir nuestro modelo de sociedad, economía social de mercado, inventada en Europa después de la segunda guerra mundial. No se olvide que el epicentro de la actual crisis se encuentra en una mala o nula regulación de los mercados, especialmente de los financieros, en la creencia -ahora comprobada como falsa y sin fundamento racional- de que ellos no necesitaban ser controlados. Y los mercados mal regulados o faltos de regulación, descontrolados, causan problemas muy graves, como los que estamos padeciendo.
En nuestro país se han perdido ya el 15 por ciento de los empleos que había en el año 2007 y estamos sufriendo una tasa de paro -gravísimo el de los jóvenes- creciente y socialmente insoportable. Además, nos pregonan un panorama futuro mucho más sombrío, por los recortes que -nos dicen- piden "los mercados". Es el estado el que tiene que embridar a los mercados, no al revés. Son los mercados los que nos han llevado a esta situación, no al revés.        

Datos personales

Mi foto
Nací en Valverde del Camino (Huelva) en diciembre de 1948. A los 17 años me fuí a estudiar a Madrid, donde viví hasta los 30. Me trasladé a Huelva y luego, con un intermedio de algún tiempo en Granada, a Sevilla, donde vivo ahora. ¿Desconcertado? Por la desorientación y perplejidad que me producen situaciones que he conocido o vivido, por comprobar que casi siempre la realidad supera a la ficción."En los blogs se busca el relato en primera persona, que es en torno a lo que pivota el sistema informativo de Internet".Me gustó esta frase y la suscribo.