miércoles, 11 de agosto de 2010

Juan Marichal

Hace dos o tres meses "descubrí" los ensayos del poeta Pedro Salinas y me maravillaron, especialmente los dedicados a la defensa de la lectura. Escuché con atención conferencias de su hija, Solita Salinas, pronunciadas en Madrid hace años sobre la vida de su padre. Hace dos días paseaba por la playa en bajamar escuchando en mi ipod a Juan Marichal, que hablaba de la producción ensayística de su suegro. Y ayer, como si existieran las premoniciones, leí con tristeza en el obituario del periódico El País la noticia de su muerte. Descanse en paz.

domingo, 1 de agosto de 2010

En el puerto de Palos

Anoche viví unos momentos agradables entre personas a las que veía por vez primera, viejos conocidos y amigos en el Muelle de las Carabelas del puerto de Palos. Rememoré tiempos pasados que viví con ilusión en aquel entorno, cuando tuve la suerte de poder dedicar mis escasos conocimientos y mis esfuerzos a la Diputación de Huelva. Volver a encontrarme con personas apreciadas después de años sin vernos me llenó de satisfacción, trufada con trocitos de nostalgia. Recordé el valor y arrojo que le echamos al asunto, el derroche de entusiasmo que volcamos en el intento de modernizar y mejorar los servicios que debía prestar el ayuntamiento de los ayuntamientos de nuestra provincia. Conocí en aquellos tiempos a gente extraordinaria, de los distintos pueblos, de diferentes edades, niveles de formación e ideología, de las que aprendí mucho y que hoy aprecio.

martes, 22 de junio de 2010

Opiniones fundadas

Se agradece en estos días escuchar a alguien que te explique con claridad y fundamento lo que está pasando en la economía española, cómo deberíamos afrontar los desafíos y retos que tenemos delante y en qué consisten, cómo estamos comparativamente, qué hemos hecho bien, qué deberíamos hacer... Todo ello sin pesimismo, sin alarmismo y sin acudir a ningún género de tópicos. Bueno, pues aprovechándome de las enormes ventajas de internet, he escuchado con atención esta mañana una interesante conferencia de Miguel Boyer que se celebró ayer (no todo lo que posibilita la globalización es dañino, como algunos predican). Me gustan, esté más o menos de acuerdo con ellas, las opiniones fundadas.

martes, 4 de mayo de 2010

cultura financiera

Hace años nos decía el profesor Sampedro que no entendía cómo a un bachiller se le enseñaban cosas como -perdón a los geólogos- la calcopirita y no se les hablaba, ni por asomo, de un cheque, de un crédito o de una cuenta corriente. A lo largo de su vida, sin embargo, tendría que lidiar más con éstos conceptos que con aquél casi con toda seguridad.
La situación no se ha enmendado demasiado. Sólo hay que asomarse a los medios de comunicación cada día para oír o leer interpretaciones sobre asuntos financieros -y económicos en general- bastante asombrosas. Ello tiene, sin duda, importantes repercusiones negativas en el comportamiento y actitudes de la gente. Y, en definitiva, afecta de alguna manera al bienestar.
Bienvenidas sean iniciativas como la reciente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores y el Banco de España de poner al servicio del ciudadano el portal www.finanzasparatodos.es para favorecer una mayor cultura financiera.

martes, 20 de abril de 2010

No debería terminar mal

Hoy tenemos una democracia asentada, con problemas como es lógico, pero asentada; sin embargo, hay quienes se empeñan en despertar del sueño a nuestros demonios. No deberíamos dejarnos seducir por esas voces, porque ¿qué alternativa ofrecen?. Nos enfrentamos a retos difíciles, en parte nuevos. Debemos tener confianza en nuestras capacidades para superarlos.
Me he acordado de lo que nos decía, en plena dictadura, nuestro gran poeta Jaime Gil de Biedma:
¿Y qué decir de nuestra madre España,
este país de todos los demonios
en donde el mal gobierno, la pobreza
no son, sin más, pobreza y mal gobierno,
sino un estado místico del hombre,
la absolución final de nuestra historia?

De todas las historias de la Historia
la más triste sin duda es la de España
porque termina mal. Como si el hombre,
harto ya de luchar con sus demonios,
decidiese encargarles el gobierno
y la administración de su pobreza.

Nuestra famosa inmemorial pobreza
cuyo origen se pierde en las historias
que dicen que no es culpa del gobierno,
sino terrible maldición de España,
triste precio pagado a los demonios
con hambre y con trabajo de sus hombres.

A menudo he pensado en esos hombres,
a menudo he pensado en la pobreza
de este país de todos los demonios.
Y a menudo he pensado en otra historia
distinta y menos simple, en otra España
en donde sí que importa un mal gobierno.

Quiero creer que nuestro mal gobierno
es un vulgar negocio de los hombres
y no una metafísica, que España
puede y debe salir de la pobreza,
que es tiempo aún para cambiar su historia
antes que se la lleven los demonios.

Quiero creer que no hay tales demonios.
Son hombres los que pagan al gobierno,
los empresarios de la falsa historia.
Son ellos quienes han vendido al hombre,
los que le han vertido a la pobreza
y secuestrado la salud de España.

Pido que España expulse a esos demonios.
Que la pobreza suba hasta el gobierno.
Que sea el hombre el dueño de su historia.

miércoles, 14 de abril de 2010

Paz, piedad y perdón

Acostumbro a leer de vez en cuando algún capítulo de El Quijote, libro sabio y ameno. Ayer, en el parque de El Alamillo, entre el olor del azahar, las vocecillas lejanas de niños jugando y el trino de los pájaros, leía en el capítulo IX
"(...) habiendo y debiendo ser los historiadores puntuales, verdaderos y no nada apasionados, y que ni el interés ni el miedo, el rencor ni la afición, no les hagan torcer del camino de la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir."
Hoy, aniversario de la proclamación de la república, y a propósito de lo que se escucha y lee en los medios de comunicación, no es mal día para recordar las palabras pronunciadas por el presidente Azaña en su último discurso en Barcelona, en plena guerra civil, antes de salir de España para siempre:
"Es obligación moral, sobre todo de los que padecen la guerra, cuando se acabe como nosotros queremos que acabe, sacar de la lección y de la musa del escarmiento el mayor bien posible, y cuando la antorcha pase a otras manos, a otros hombres, a otras generaciones, que se acordarán, si alguna vez sienten que les hierve la sangre iracunda y otra vez el genio español vuelve a enfurecerse con la intolerancia y con el odio y con el apetito de destrucción, que piensen en los muertos y que escuchen su lección: la de esos hombres, que han caído embravecidos en la batalla luchando magnánimamente por un ideal grandioso y que ahora, abrigados en la tierra materna, ya no tienen odio, ya no tienen rencor, y nos envían, con los destellos de su luz, tranquila y remota como la de una estrella, el mensaje de la patria eterna que dice a todos sus hijos: Paz, Piedad y Perdón."

lunes, 22 de marzo de 2010

Incentivos

El otro día, empujando el carrito de la compra en el supermercado, reparé en la moneda que acababa de poner en la ranura y en que, una vez descargado su contenido, volvería a colocar el carrito junto a otros en el sitio adecuado. No era la primera vez que admiraba al inventor (desconozco su identidad) de un procedimiento tan simple y a la vez tan inteligente. Sin duda, habrá estudiado las diversas fórmulas que pudieran impedir el desbarajuste sistemático de carros vacíos por toda la zona de aparcamiento. Y ha encontrado que usando un incentivo, que mueve o excita a desear o hacer algo, queda resuelto el problema. Con dejar prisionera una simple moneda de 0,5€ o de 1€ al tomar el carro, el deseo de recuperarla hará posible que el cliente lo deposite en su sitio. Como se ha podido comprobar en la práctica, ha sido una forma extraordinaria de manejar o administrar un incentivo.
Algo aparentemente tan trivial tiene, sin embargo, mucha importancia en el comportamiento humano, especialmente en lo económico. Un diseño correcto de incentivos es clave para el buen funcionamiento de una empresa, de un sector o de una economía; y uno incorrecto crea distorsiones y problemas que pueden llegar a ser muy graves, como estamos padeciendo en la actual crisis financiera. La falta de incentivos, por otro lado, lleva a la inactividad, a la monotonía y a la falta de empuje y de interés en hacer las cosas. La antigüa URSS se desmoronó porque, entre otras cosas, era una sociedad en la que se habían suprimido casi por completo los incentivos.

Datos personales

Mi foto
Nací en Valverde del Camino (Huelva) en diciembre de 1948. A los 17 años me fuí a estudiar a Madrid, donde viví hasta los 30. Me trasladé a Huelva y luego, con un intermedio de algún tiempo en Granada, a Sevilla, donde vivo ahora. ¿Desconcertado? Por la desorientación y perplejidad que me producen situaciones que he conocido o vivido, por comprobar que casi siempre la realidad supera a la ficción."En los blogs se busca el relato en primera persona, que es en torno a lo que pivota el sistema informativo de Internet".Me gustó esta frase y la suscribo.